El Museo Picasso Málaga es una visita obligada para cualquier amante del arte y la arquitectura que se acerque a la ciudad. Alberga una de las colecciones más completas de obras de Picasso fuera de París y está considerado el museo de su familia Picasso por la implicación de su nuera Christine y su nieto Bernard Ruiz-Picasso.

El museo encuentra su hogar en el Palacio de Buenavista, un edificio renacentista del siglo XVI, residencia en su día de los Condes de Buenavista y que fue sede del Museo de Bellas Artes. Sus patios interiores, sus salas nobles, sus espectaculares artesonados y su arquitectura señorial proporcionan un marco incomparable para la exposición de las obras de Picasso y son en sí mismos motivos suficientes para la visita. La fusión entre el clasicismo del palacio y la vanguardia de la obra del artista es uno de sus grandes atractivos. Además, está enclavado en el corazón del casco histórico, en la calle San Agustín, cuyo empedrado y callejuelas conservan el estilo de hace siglos. No te pierdas la plaza de la higuera, conocida así porque conserva una imponente higuera que se conservó durante los trabajos de rehabilitación del entorno por expreso deseo de Christine.

La colección permanente del museo, donada por Christine y Bernard Ruiz-Picasso, está compuesta en estos momentos por 233 obras, que se complementan con el comodato de 162 piezas prestadas por la Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso (FABA). Están fechadas entre 1894 y 1972, por lo que se recorre la trayectoria vital y artística del malagueño desde su juventud hasta un año antes de su muerte.
Además de la colección permanente, el museo organiza regularmente exposiciones temporales que ponen en diálogo la obra de Picasso con otros artistas contemporáneos o con diferentes disciplinas artísticas. En su interior hay un patio interior con una cafetería que bien merecen un café y escuchar las campanas de la iglesia de San Agustín.
No dejes de ver el yacimiento arqueológico en sus sótanos, con restos fenicios y romanos, así como estancias del antiguo palacio renacentista. Apunta para no perdértelo la vivienda, la muralla y la torre fenicia, que datan de los siglos VII y VI a.C.


