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Barrio de Lagunillas

Barrio de Lagunillas

Calle Lagunillas

Si cuando viajas te gusta adentrarte en lugares auténticos, de esos que apenas aparecen ni en las guías de turismo ni en los buscadores de inteligencia artificial, uno de ellos es Lagunillas, en pleno centro histórico y que actualmente está en pleno proceso de rehabilitación. Este enclave es un barrio muy humilde y que como una aldea gala intenta resistirse, no con todo el éxito que quisiera, a peder sus señas de identidad. En la segunda mitad del siglo XX era eso, un barrio de casitas pequeñas, con tiendecitas y locales de oficios de toda la vida, junto al entonces bullicioso mercado de la Merced, también llamado, cómo era lógico, el mercado de Lagunillas.

Tenía el ambiente de un barrio de vecinos que compartían el día a día, porque erá allí donde todo el entorno de los barrios de la Victoria, Capuchinos, Cruz Verde y el centro histórico hacían sus compras. Pescaderías, carnicerías, ultramarinos, drogerías, panaderías y hasta un polvero y algún vendedor de la ‘rápida’, una lotería ilegal que aún hoy persiste por algunos rincones de la ciudad. Aquel bullicio se perdió por el deterioro urbano y la progresiva pérdida del pequeño comercio local. Lagunillas se lleno de solares vacíos por la crisis inmobiliaria de 2008 y casas en precario. Una placa recuerda que allí nació Victoria Kent, una de las primeras abogadas de España que llegó a ser diputada en la Segunda República y directora general de Prisiones. Una ilustre entre otros muchos personajes del cante y la farándula malagueña de entonces, como el gran artista Miguel de los Reyes o el creador Sánchez Campos, autor del actual logo de Cervezas Victoria y su famoso ‘gordo alemán’ sudoroso y sediento tras una idea del fundador Luis Franquelo tras un viaje por Alemania.

Pero desde hace años allí conviven vecinos de toda la vida, ya mayores, y nuevas generaciones que tratan de aguantar ante el empuje de los pisos turísticos y apartamentos vacacionales que surgen por decenas en el barrio por la cercanía del centro. De hecho, está a escasos metros de la Casa Natal de Picasso y de la Plaza de la Merced. Han surgido comercios colaborativos, como el taller comunitarios de bicicletas ‘La Bici Guapa’; la librería asociativa ‘Suburbia’, o la asociación vecinal ‘Fantasía’, que trata de alimentar esa lucha por la singularidad de Lagunillas. También está ‘La Polivalente’, una farmacia reconvertida en un bar donde se cita el movimiento cultural del entorno y la ciudad. Saben que la guerra está perdida, pero mantienen ese espíritu de resistencia que se observa en la multitud de grafitis que dibujan sus fachadas desconchadas. Merece la pena perderse por sus calles y observar lo que es e intuir lo que fue.

    Calle Lagunillas
    Calle Lagunillas