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Museo de Málaga

Museo de Málaga

Museos
Plaza de la Aduana

El Museo de Málaga, situado en el imponente Palacio de la Aduana, es un lugar que no puedes dejar de visitar si quieres conocer un poco más la historia y la pintura de Málaga. Como ocurre con otros museos de la ciudad la visita merece la pena tanto por su contenido como por el propio edificio. Este museo se divide en dos secciones principales: la colección de Bellas Artes y la colección Arqueológica, ofreciendo una experiencia enriquecedora para todos sus visitantes. La mayor colección de Museo del Prado fuera de Madrid se exhibe en la Aduana, con más de un centenar de joyas de Murillo, Rivera, el Divino Morales, Simonet y Moreno Carbonero. 

La sección de Bellas Artes es un verdadero tesoro para los amantes de la pintura. Alberga una vasta colección de obras maestras que abarca desde el siglo XV hasta la actualidad. Aquí, puedes admirar la evolución del arte a través de los siglos. La exposición está organizada cronológicamente, lo que permite a los visitantes seguir el desarrollo del arte español y malagueño y entender su contexto histórico y social. Las salas están diseñadas para ofrecer una experiencia inmersiva, con una iluminación cuidadosa que resalta cada detalle de las pinturas.

Particularmente tengo debilidad por una de las pinturas más relevantes: Y tenía corazón, también conocida como Anatomía del corazón. Es una obra maestra del pintor valenciano Enrique Simonet. Este óleo sobre lienzo, elaborado en 1890, muestra un momento dramático y emotivo: un forense realiza una autopsia a una joven fallecida, y el cuadro se centra en el corazón extraído del cuerpo. Simonet utiliza un escorzo para crear una sensación de profundidad y dramatismo, destacando la meticulosa representación anatómica y los contrastes lumínicos. La obra es un ejemplo notable del realismo social y de la atención al detalle que caracteriza a Simonet. A mi me encanta.

Por otro lado, la sección Arqueológica del Museo de Málaga es igualmente fascinante. Esta colección te transporta a través de la rica y diversa historia de la región, desde la prehistoria hasta la época medieval. Entre los objetos expuestos se encuentran herramientas de piedra, cerámica fenicia, mosaicos romanos y artefactos islámicos. Cada pieza ha sido meticulosamente restaurada y está acompañada de información detallada que explica su origen y su importancia histórica. En este apartado también tengo una pieza favorita: la máscara del guerrero. Es una pieza fascinante que pertenece a la tumba de un guerrero mercenario griego del siglo VI a.C. Fue probablemente un hoplita que luchó para los fenicios en la antigua ciudad de Malaka (hoy Málaga). Junto con otros artefactos, como una punta de lanza de hierro y un quemaperfumes fenicio, fue descubierta en 2012 en un solar entre las calles Refino y Jinetes. Esta pieza es una representación de la cultura y las prácticas funerarias de la época, y ofrece una visión única de la vida y la muerte en la antigua Málaga.

El Palacio de la Aduana, que alberga estas colecciones, es en sí mismo una joya arquitectónica. Este edificio neoclásico se construyó en 1826 en terrenos ganados al mar y es obra de Manuel Martín Rodríguez. Se edificó al estilo de los palacios renacentistas italianos, con cuatro crujías en torno a un patio central porticado. Nacio como fábrica de tabaco y a lo largo del tiempo fue sede de la Diputación Provincial y del Gobierno Civil. Su ubicación en el corazón de Málaga lo convierte en un punto de referencia ideal para comenzar cualquier visita cultural por la ciudad.

    Plaza de la Aduana

    Entrada general: 6 euros

    Marte a sábado 09:00-21:00
    Domingos y festivos 09:00-15:00
    Lunes cerrado

    Plaza de la Aduana

    Entrada general: 6 euros

    Marte a sábado 09:00-21:00
    Domingos y festivos 09:00-15:00
    Lunes cerrado