Si te encuentras paseando por el corazón histórico de Málaga, no puedes perderte una visita al Teatro Romano. Esta huella del pasado romano de la ciudad te transportará a una época en la que la vida bullía entre sus gradas, y donde se representaban dramas y comedias.
Construido a principios del siglo I d.C., durante el mandato del emperador Augusto, este teatro de mediano tamaño formaba parte del conjunto de edificios públicos que convirtieron a Malaca en una ciudad importante del Imperio Romano. Su ubicación, a los pies de la Alcazaba, no fue elegida al azar. Este lugar estratégico permite disfrutar de unas vistas espectaculares de la Alcazaba, creando un contraste único entre las épocas romana y medieval. Además, el teatro está rodeado de otros puntos de interés, como el Museo de Málaga y la Catedral, lo que lo convierte en una parada obligatoria para cualquier visitante de la ciudad
El teatro fue el epicentro de la vida cultural de la ciudad. En sus gradas, los malacitanos asistían a representaciones teatrales, conciertos musicales y luchas de gladiadores. Sin embargo, con el declive del Imperio Romano, el teatro cayó en desuso en el siglo III d.C. y quedó sepultado bajo capas de tierra y escombros.
A partir del s. V d.C. se produce un nuevo cambio de uso. El espacio del teatro romano se presenta como una zona de necrópolis de la que se han excavado una serie de enterramientos de tejas de doble vertiente. Se conservan algunas tumbas a un nivel más elevado que el teatro, al oeste del centro de interpretación.
No fue hasta el siglo XX cuando este tesoro arqueológico salió a la luz al realizar las obras de unos jardines. En 1951, durante unas obras de construcción, se descubrieron los primeros restos del teatro. Tras años de excavaciones y restauraciones, el teatro romano se ha convertido en uno de los principales atractivos turísticos de Málaga. Mostró definitivamente su esplendor cuando se demolió en 1995 la Casa de la Cultura, bajo la cual se encontraba gran parte del teatro. Toda una paradoja.
Al visitar el teatro, podrás apreciar la magnífica arquitectura romana. La cavea o graderío, la orchestra, donde se ubicaban los actores y la música, y la scaena, el fondo del escenario, son algunas de las partes más destacadas. Además, el teatro cuenta con un moderno centro de interpretación,
decorado en su exterior por fragmentos de la Lex Flavia Malacitana, donde, a través de paneles informativos y audiovisuales, podrás conocer más sobre la historia y la vida cotidiana en la antigua Malaca.





